domingo, 18 de febrero de 2018

ASPERGER Y ADOLESCENCIA


Las últimas investigaciones han demostrado que a partir de la adolescencia el riesgo de padecer alteraciones psicológicas como depresión, ansiedad u obsesiones aumenta notablemente en las personas con Síndrome de Asperger.
Para ellas, la adolescencia es una época especialmente difícil, ya que en ese momento experimentan un mayor deseo de relación y necesidad de formar parte de un grupo, junto con una clara conciencia de las diferencias entre ellos y los otros chicos de su edad.
La etapa de la adolescencia es un breaking point para el Síndrome de Asperger, si ya para un adolescente es compleja, para ello es aún más, ya que estos cambios pueden dar lugar a graves consecuencias como son trastornos de ansiedad y depresión, su dificultad para ser empático, para ponerse en “el lugar del otro” hace que las conductas ajenas sean imprevisibles, carentes de sentido y, en general, imposibles de comprender y por consiguiente se dificulta esa integración al grupo de pares, tan importante en la adolescencia pues los ayuda a autoafirmarse e interactuar en un contexto más cercano a él. 
Los problemas para interpretar gestos y ademanes o para adaptar el tono de voz al mensaje que se quiere transmitir, la torpeza en el control postural o las dificultades para integrar la información en un todo coherente y significativo obstaculizan de manera significativa la fluidez, reciprocidad y dinamismo que caracteriza a las relaciones interpersonales, no son antipáticos o maleducados, sencillamente tienen una manera diferente de entender el mundo.

Necesidades en la adolescencia.

En los ciclos de educación secundaria y superior es importante tener en cuenta una serie de estrategias útiles que pueden facilitar tanto el éxito académico, como su integración social en su grupo de referencia, disminuyendo de esta manera el ausentismo escolar, la desmotivación y el malestar que suelen expresar muchos de estos adolescentes cuando llegan a cursos superiores. 
Para facilitar la adaptación a las nuevas exigencias académicas y sociales es aconsejable tener en cuenta las siguientes orientaciones educativas centradas en el ámbito escolar (Asociación Asperger España(2007) Un acercamiento al Síndrome de Asperger: una guía teórica y práctica):

Educar a los compañeros en el respeto, tolerancia y comprensión del joven con SA. Integración social
  • Enfatizar habilidades académicas sobresalientes
  • Motivarlos en actividades que refuercen su autoestima
  • Adaptar la metodología de la enseñanza: Proporcionarles adaptaciones no tanto de contenido como de metodología (más tiempo para terminar sus tareas y exámenes, posibilidad de exámenes orales, utilización de un ordenador con procesador de texto, potenciar la vía visual de aprendizaje, empleo de preguntas cerradas en los exámenes como los test de respuestas múltiples, tiempo extra para pasar a limpio los escritos, etc.).
  • Asignarles algunas tareas académicas en las que se puedan incluir sus temas de interés
  • Tener un tutor o profesor de apoyo
  • Prepararlo para la transición a la vida adulta
La intervención en habilidades sociales desde edades tempranas, la preparación para los cambios físicos y psíquicos de la adolescencia pueden ayudar a disminuir algunas de las consecuencias que esta etapa supone para el SA.

Elaime Maciques.

lunes, 29 de enero de 2018

NUESTRO MAR DE EMOCIONES



Foto: Costa Verde. Miraflores, Perú.


Ps. Rocxana Croce P.

"No puedes aprender a emocionarte, a estar triste, alegre, compasivo, todo eso ya está en el cerebro. Pero el grado en el que esas emociones se expresan puede educarse, aprender a modularlas". Antonio Damasio
El equilibrio emocional depende en general, de un mejor desempeño de nosotros mismo y esto tiene que ver con adecuados niveles de autoestima, con tener relaciones interpersonales satisfactorias y sostenidas en el tiempo con algunas de ellas (las grandes amistades de toda la vida), con una buena salud física y desempeño en todas las áreas de la vida.
En nuestras conductas operan niveles de racionalidad y emocionalidad, y es evidente que este último aspecto no siempre resulta manejable o de una mejor gestión.  Pero veamos que la emoción tiene que ver con los sentimientos. Antes definamos cada una de ellas.
Los sentimientos constituyen estados de ánimo duradero relacionado con nuestra forma de pensar y actuar y están conectados con un grado de afecto que hay a nuestro alrededor, porque todo lo que pensamos, vemos y oímos afecta lo que sentimos.  Por ejemplo la felicidad, el enojo, la culpa, el temor, el gozo, la confianza son sentimientos. 
Las emociones son estados del cuerpo y de la mente y se manifiestan a  consecuencia de la manera que percibimos y reaccionamos a lo que nos sucede y ocurre de pronto, repentinamente como por ejemplo el amor, la alegría, el miedo, la tristeza, la vergüenza, la sorpresa, el desprecio.  
La emoción empieza en el cerebro, por una reacción automática que luego se refleja en el cuerpo (latidos acelerados del corazón, sudores, etc) y hay una serie de pensamientos alrededor de por ejemplo escuchar un llanto. Podemos salir, correr, ver qué pasa. Por tanto hay un estimulo que lo genera, luego es la reacción en el cuerpo y a su vez están las ideas que acompañan a esa reacción lo que constituye el sentimiento. Sentir es percibir todo esto que estamos describiendo y se sitúa en la fase mental.
Para el neurocientifico Antonio Damasio, las emociones pertenecen al cuerpo y desencadenan una serie de alteraciones químicas y orgánicas determinadas.  Después de las emociones llegan los sentimientos, que ya tienen una relación más profunda con los pensamientos.
Ante las situaciones de la vida, uno puede reaccionar de diferentes modos ya sea tímidamente, o puede gritar o explotar con violencia o exagerar las cosas.  Las emociones cumplen su función y la idea es saber expresar estas emociones porque hay conexión entre la emoción y la razón y el bienestar depende de su equilibrio. 
Y para expresar las emociones y sentimientos hay que observarnos (nivel consciente) y analizar:¿por qué me siento así?, ¿qué pasó antes?, ¿qué hice yo o qué hizo la otra persona?, etc. 
Luego es necesario identificar las emociones, ponerle el nombre correspondiente y expresarlas. Porque las hay positivas y negativas. La idea es saber expresarlas. 
Las emociones son fundamentales para vivir y ésta demostrado que nuestras decisiones están impregnadas siempre de emoción.
Procuremos estar bien para pensar mejor.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Curar heridas emocionales



 El hombre es hijo de su pasado mas no su esclavo, y es padre de su porvenir. Viktor Frankl  

Ps. Rocxana Croce P.

Cuando cuidas tu salud mental, estás cuidando la salud mental de tus hijos, de tu pareja y de tu entorno. Vivimos en un circulo interconectados y cuando se instalan y desarrollan las heridas emocionales, se precisa detener el círculo defectuoso del rencor, porque es probable que el presente se vea afectado y no se pueda vivir plenamente.
Situaciones que devienen de la infancia como padres poco afectuosos, o tal vez vivir una adolescencia complicada, o el fin de una relación amorosa que fracasó y "marco", etc. El rechazo de un miembro de la familia, su exclusión o separación, producen dentro suyo una semilla de poca valoración personal, de autorechazo que definitivamente le producirá sufrimiento y lo más probable es que busque fuera el reconocimiento, la valoración de otras personas y así poder calmar esta situación de vivir con una baja autoestima.
Resolver ésto implica dar una mirada al pasado, enfrentar incluso aquello que queremos olvidar y que pueda ocasionarnos dolor; de pronto es hacer las paces con las personas que generaron estas heridas personales, que dañaron parte de nuestras emociones a través de un trato posiblemente injusto.
Generar esa nueva mirada al pasado y detenerse en ese punto de quiebre donde se propino el daño implica ser fuertes, valientes y tener la convicción que parte de la curación es dar la cara, hacer las paces con nosotros mismos y si es posible con aquellos que nos hicieron daño; perdonar aún no se nos lo pida, o no se nos comprenda, para curar las heridas del pasado, para poder vivir con libertad, para abandonar resentimientos, emociones y sentimientos negativos que son una carga que desgasta no solo física sino emocionalmente.
Esto es parte de la cura y del bienestar que debemos procurarnos si es que nos amamos, valoramos y respetamos a nosotros mismos.
A veces emprender éste camino no es fácil y necesitamos ayuda; entonces búscala, no lo dudes, encuentra personas bien intencionadas y preparadas que te puedan acompañar en este proceso y vive tu presente como un regalo que la vida te ofrece. Te sentirás mejor!




 

miércoles, 29 de noviembre de 2017

AUTONOMIA E INDEPENDENCIA DEL ADOLESCENTE





La libertad no se concede. Se conquista.


Ps. Rocxana Croce P.

Cuando tenemos frente a nosotros a un adolescente es fácil escucharle decir que en su casa lo tratan como si aún fuera un niño.
Al mismo tiempo, para muchos padres es complicado saber cuándo dejar a sus hijos que tomen sus decisiones importantes.

Con actitudes sobreprotectoras o dominantes incapacitamos a los hijos para decidir, bloqueamos su libertad para elegir y su responsabilidad para asumir los resultados de esas elecciones.  

Educar es ayudar a crecer en libertad y responsabilidad y tenemos que permitirles a nuestros hijos tomar sus decisiones. 

El filósofo y pedagogo español David Issacs señala: 
“Hay dos criterios principales que ayudan a determinar los campos en que los padres deben seguir tomando las decisiones. Me refiero a decisiones que pueden conducir al hijo a una situación de peligro físico o moral innecesario. Por lo demás, será bueno favorecer la toma de decisiones por parte del hijo, siempre teniendo en cuenta los criterios mencionados anteriormente.”

Esto implica conversar continuamente con ellos (vínculo afectivo), que pueden confiar en nosotros, que estamos para cuando nos necesiten, que respetaremos sus espacios, su intimidad, sus tiempos.

Funciona como estrategia con los adolescentes hacer compromisos con ellos de manera que manejen  mejor su libertad, lo que incluye la necesidad de considerar ciertas restricciones en su autonomía si se presenta una falta, porque la palabra esta de por medio.  

A veces también encontramos familias donde el padre o madre han perdido la autoridad sobre sus hijos, es necesario no olvidar que somos ejemplo de conductas y debemos también ser firmes, porque cuando se impone una sanción, esta no debe ser levantada antes de tiempo por pena, culpa, temor o porque prometa que no se repetirá. Se debe mantener la firmeza.

La autonomía esta en continua construcción y reconstrucción y con el acompañamiento afectivo e inteligente de los padres se fortalece.




miércoles, 22 de noviembre de 2017

LA MOTIVACIÓN ES UN PROCESO

 La mejor forma  de encontrar el cómo es tener un porqué. Victor Frankl.

La motivación es esa fuerza personal que nos impulsa a actuar. Inyectarnos de motivación es importante para emprender algún proyecto, propósito, o algo que queramos conseguir para satisfacer una necesidad.

A mis alumnos de  Metodología de Estudios, desde la primera clase les hablo de la necesidad de saber el por qué los tengo frente a mí, qué los impulso a estar presentes en el aula una o dos veces por semana, saber qué es lo que los movilizó para tomar la determinación y cuál es ánimo.

La motivación no siempre es una constante, a veces decae como si se desinflara despareciendo con rapidez; incluso a pesar de querer que esa chispa de acción permanezca mucho más. Lamentablemente, a veces perdemos ese entusiasmo inicial, empezamos a perder la fuerza inicial y el entusiasmo, pudiendo incluso terminar en un estado de bajoneo que no deja siquiera pensar en hacer algo al respecto.

¿Cómo podemos motivarnos sin desmotivarnos en el intento?

Imaginemos que un joven está próximo a terminar su educación escolar y está pensando qué hacer con su vida. Define qué carrera va a estudiar y se propone un plan de estudio para el ingreso a la universidad. 
Si bien esto conlleva sacrificios en su vida, como restricciones en actividades sociales, aumentar las horas de estudio, etc. piensa luego en las recompensas que tendrá en un futuro no tan lejano y las satisfacciones que experimentará como consecuencia de todo ello.  Sin embargo puede suceder que en algún momento uno empieza a decaer y desmotivarse. Posiblemente estuvo pensando solo en la recompensa.

Es momento de reflexionar, visualizarnos en que uno mismo dirige sus actividades, que es autónomo al decidir, al hacer y éste un ingrediente básico en la motivación.
Si en éste proceso voy sintiendo que tengo un progreso con un valor personal, la motivación se mantendrá. 

En el ejemplo del alumno que esta decido a prepararse para ingresar, durante sus prácticas y controles en la academia va obteniendo mejores puntajes, va logrando recompensas inmediatas que lo motivan a seguir en ese plan de estudios que se propuso. Sabe que está mejorando en sus habilidades y eso lo anima a seguir yendo a la academia y practicando los ejercicios.

Además, pensar en lo que se hace implica también saber que tendrá un impacto o consecuencia en algo o alguien más allá de uno mismo, por ejemplo en la familia, en los amigos (reconocimientos, alegrías). Y esto le confiere un significado a la vida e invita a continuar, incluso a pesar que a veces las situaciones no son fáciles.
Hay que pasar por el proceso y disfrutarlo (más allá de la recompensa) para no dejar que la motivación decaiga.


Ps. Rocxana Croce P.

lunes, 13 de noviembre de 2017

LA CRIANZA ES COMPARTIDA


Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justiciacariño e integridad,piensen en ti". 
 Jackson Brown

En las últimas décadas observamos un cambio de dinámica con respecto a la de la familia tradicional, éstas se están redefiniendo.

Sin embargo, una ayuda o colaboración por parte del padre no significa que éste asuma tareas que siguen siendo esencialmente de las madres, incluso, esta situación entre ayudar y asumir responsabilidades, muchas veces lleva a la pareja a la confrontación.

Evidentemente que las mamás siguen estando a cargo de la tarea del hogar aunque trabajen fuera del hogar. El padre por lo general, llega a casa y descansa. Y luego, posiblemente ayuda. Y valgan verdades, la madre continúa sin parar de una tarea a otra.

Pero por qué sucede aún esto.
Para ello debemos de tomar en consideración varios aspectos.  Uno de ellos es el aspecto cultural e histórico que deviene de cómo vemos al padre en nuestra cultura y sociedad, qué se espera de él; otro es el aspecto de nuestras propias idealizaciones en relación a nuestras experiencias desde nuestra infancia y las que hayamos tenido con otras familias.
Un tercer aspecto tiene relación al vínculo que se entabló con el propio padre, todas nuestra vivencias con él. 
Por último, esta la relación con nuestra pareja respecto al papel de papá y mamá que asuman a partir de ser progenitores.

Se hace necesario que ambos padres tengan un adecuado nivel de comunicación, que colaboren y estén de acuerdo en compartir cuidados y responsabilidades. Ello brindará a los hijos la sensación de estar protegidos y seguros (bienestar emocional).

Incuso en familias con padres separados, será importante reacomodar la dinámica familiar (tiempo, espacios)  mantener la crianza equitativa, para que no se vea afectada o perderse, porque de ello dependerá la relación entre los padres e hijos.

Recordar
La crianza de un hijo tiene a dos responsables: papá y mamá.

Ps. Rocxana Croce P.

viernes, 3 de noviembre de 2017

La limpieza y nuestro entorno

"La limpieza es el acto de enfrentarse a sí mismo" 
Marie Kondo.


Ps. Rocxana Croce P.

Ayer en la consulta escuchaba a una madre de familia con hijos medianos quejarse de que no colaboraban con la limpieza, orden y brillo en casa.

Ella manifestaba  "Yo sería absolutamente felíz si mi casa estuviera siempre ordenada, que brillara, que no haya polvo y que todo huela a limpio".

Mientras me relataba la situación, sus ojos se tornaban brillantes, grandes....daba la impresión que para ella todo se resumía en un estado de absoluta pulcritud.

Pero lo que le pasa a mi paciente no es fortuito, explorando su historia personal caemos en la cuenta de que ella ha sido una exacta aprendiz de conductas similares de parte de su entorno familiar, directamente de ambos padres ( y ya sabemos que todo ejemplo arrastra, en lo adecuado y en lo contrario también).

Tal vez sin proponérselo, ella esta haciendo lo mismo con sus hijos, es decir ser extremadamente estricta con el orden y limpieza a costa de órdenes y directivas donde se están generando conflictos familiares de desobediencias, respuesta contestatarias de parte de los hijos e incluso marido. En ella se esta desencadenando conductas de ansiedad.

No estamos señalando que los hábitos por la limpieza y el orden sean malos; lo que queremos señalar es que todo exceso cae en el fracaso y más cuando se trata de formar hijos.

Como le decía a mi paciente, solo en un estado de inacción podría mantenerse todo perfecto.  Le pedí que por un momento visualice la sala de su hogar sin sus hijos, si eso la complacía o no. Ella reaccionó y dijo que no, sus ojos volvieron a brillar, se humedecieron. Ella misma generó su respuesta.

Es casi imposible mantener las cosas en un estado de inamovilidad simplemente porque ahí conviven seres humanos, niños, adolescentes que necesitan conocer y moverse en su mundo con libertad, porque es parte del crecimiento y desarrollo . Y esto no se contradice con el hecho de que ellos también sean responsables y colaboren con los quehaceres de la casa, porque finalmente son un equipo.

Evidentemente mi paciente no manejo una buena comunicación con sus hijos para hacerlos participes de la limpieza de una manera más motivadora y agradable, y no esperar por ejemplo, que un niño de ocho años limpie el baño exactamente igual que lo hace la madre.

Un poco de paciencia, expectativas realistas y felicitar los logros alcanzados por los hijos, harán que el aprendizaje sea más efectivo, sin verse afectadas las relaciones familiares.