viernes, 24 de junio de 2011

El maltrato psicológico

El maltrato psicológico es una expresión de la conducta humana de las más repudiables puesto que atenta contra la sensibilidad de  una persona al ser objeto de daño  psíquico,  afectandolo en su autoestima y reduciendo su seguridad personal,  infringidos por otro ser humano en situación de autoridad o poder, constituyéndose en suma como un maltratador o abusador.



Se vale de actitudes de desprecio, desvalorizaciones, criticas negativas, provocaciones, manipulaciones, silencios



En cuestión de géneros, las estadísticas apuntan a una mayor incidencia de mujeres víctimas de maltrato, sin embargo los hombres también lo padecen.  En la relación de familia, hay maltrato de padres hacia los hijos  y viceversa  por la permisividad y el uso aprendido de la violencia dentro de muchos hogares (círculo que se repite)



También traspasa el ámbito familiar presentándose maltrato psicológico en el mundo laboral, descrito como "mobbing" y en el escolar el llamado "bullying".



 Según el psiquiatra Murphy y O'Leary algunas señales de alerta son:
  • Ignorar los sentimientos de la otra persona.
  • Ridiculizar, humillar o insultar frente a un grupo.
  • Controlar el dinero y todas las decisiones.
  • Rechazar compartir el dinero en caso de parejas
  • No permitir el acceso a otros bienes.
  • Amenazas de abando.
  • Maltrato a los niños o ancianos cuando está enfadado.
  • Destrucción de objetos durante las discusiones.


El abuso emocional es difícil de descubrir y a su vez es fácil de negar su existencia.


Es natural que las personas tengamos a veces  momentos difíciles y estallemos e incluso descarguemos nuestra cólera, irritabilidad o frustración con los más cercanos y viceversa, esto es comprensible, no vivimos en una burbuja libre de dificultades.   Lo que no es normal es llegar al abuso.
Y si uno pasa por esta circunstancia debe reaccionar, nunca es tarde  aprender a enfrentarse al  abusador y curarse de las heridas emocionales. 


Las posibilidades de cambio existen, están dentro de uno mismo, hay que descubrirlas y si es necesario  hay que buscar la ayuda adecuada que nos permita salir de ese círculo agobiante y tortuoso.
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    sábado, 11 de junio de 2011

    Ser empáticos

    Es esa capacidad para sintonizar con el otro, ponerse un poco en los zapatos de aquel que nos busca para poder entender su problemática y establecer la comunicación que permita inferir los pensamientos y sentimientos.
    Actuar con empatía no implica dejar de lado nuestras propias convicciones, incluso  se puede estar en desacuerdo con la otra persona, sin embargo se le escucha y respeta en sus ideas.


    Toda relacion terapeutica se basa en la confianza, sin ella es dificil conseguir resultados favorables.
    Paciente y  terapeuta conformen un equipo de trabajo.

    Ser empático, congruente y aceptar incondicionalmente al cliente son las tres características fundamentales que debe tener el terapeuta  para establecer una relación terapéutica efectiva. (Rogers 1902-1987)