viernes, 29 de junio de 2012

Manejando la frustración

Tolerar una derrota para ganar la batalla"


Cuando una necesidad no es satisfecha sentimos una sensación de vacío, de frustración. La vida en sí misma también está conformada por una serie de situaciones
que impiden o dificultan la realización de nuestros deseos e impulsos.
Asumir nuestras limitaciones no es fácil, implica niveles de madurez que no todos logran alcanzar.
Muchos problemas vienen del mundo de las frustraciones que desencadenan en las personas comportamientos agresivos tanto hacia el exterior como hacia el interior, transformando al individuo en un ser antisocial o autodestructivo.
Las situaciones con las que lidiamos día a día nos preparan para encarar las distintas circunstancias con las que nos enfrentamos, o también nos hacen más vulnerables, dependiendo de cómo cada uno reacciona ante la frustracion.

Algunos acontecimientos de la vida pueden marcarnos de manera decisiva ya sea por la intensidad de ese acontecimiento, o porque se trate de alguien psicológicamente débil.

Hay traumas que pueden influir en nuestras conductas en cualquier momento pero con más frecuencia puede producirse en la infancia y la juventud donde la personalidad no se ha configurado aún y puede influir de forma más decisiva.

Sin embargo situaciones difíciles como abandonos, pérdidas, humillaciones necesariamente no producen en todos un trauma porque la misma puede influir de manera muy diferente en dos personas.
Por ejemplo una expulsión puede motivar a un alumno para estudiar más o cambiar su método de estudio y puede también desmotivar por completo a otro que pierde la confianza en su capacidad para lograr cosas por sí mismo. 
El término de una relación sentimental puede ser asumida como una posibilidad de no volver a cometer los mismos errores en una relación,  sin dejar de creer en el amor y confiando en que más adelante podamos encontrar aquello que buscamos de acuerdo a  nuestras expectativas, sin terminar frustrandonos o sentirnos fracasados.

De una experiencia dolorosa, unas personas aprenden, reflexionan y obtienen conclusiones positivas que les hacen por ejemplo, más flexibles, tolerantes e incluso fuertes. Otras, sin embargo, se hunden y no ven salida.
Muchas veces la frustración es debido a que nos ponemos metas poco realistas o difíciles de alcanzar y derivan luego en un sufrimiento o pesar por la no consecución de la misma, traducida finalmente como un episodio de frustración.

Tolerar la frustración implica la capacidad de espera, de tener paciencia (la sabia paciencia), de calma.

La actitud  de tolerancia a la frustración, de manera individual o conformando un equipo, es necesaria para continuar siendo competente, reflexivo, complementario con otras personas. Es ahí donde se ven los niveles de pertenencia, de pertinencia, la capacidad de comunicación y la calidad de los vínculos que se tienen con los demás.

Por último diremos que no hay que confundir tolerancia a la frustración con ser tolerantes al fracaso.  Si nos sentimos fracasados en vez de frustrados estamos bloqueándonos ante la posibilidad de un aprendizaje.

Cuando ya no podemos manejar nuestras frustraciones y se convierten en persistentes obstáculos, es preciso acudir al especialista de la salud mental.

Tips para mejorar la frustración:

- Ser concientes de nuestras frustraciones
- Aprender a manejar nuestras emociones
- Marcarse metas alcanzables o realistas y a corto plazo
- Ser menos exigente consigo mismo
- Aceptemos lo que depende y no depende de nosotros mismos
- Intentar posibles formas de respuesta ante un conflicto (evitar la inacción o escape)
- Reconoce nuestros errores para no volverlos a cometer



R.C

viernes, 22 de junio de 2012


La educación sexual en los niños



La sexualidad es parte del ser humano y por esto la educación sexual es importante que se de en los niños.

El desarrollo de la sexualidad se inicia a través del contacto físico: con caricias o abrazos.

La sexualidad infantil permite al niño desarrollar su personalidad y sus relaciones afectivas por esto debe ser tratado con cariño. Esta sexualidad se desarrollo a través de la curiosidad y el juego es decir: observación, manipulación, autodescubrimientos, etc.

Estas actividades tienen un sentido en los niños:

y Sirven para que autodescubran su cuerpo y experimenten con la exploración.

y El vínculo afectivo con las figuras parentales se desarrolla aún más.

y Reconocen su propio sexo al diferenciarlo del sexo opuesto.

y Aprenden conductas propias de su sexo: masculino y femenino.

Los adultos educamos a través de la actitud hacia nuestra propia sexualidad, con nuestra forma de actuar y sentir ya que los niños están atentos a todo lo que ven y escuchan.

Existen algunos objetivos al momento de educar al niño:

y Conocer y cuidar su propio cuerpo.

y Reconocer y valorar al otro sexo.

y Diferenciar en el medio ambiente lo que es correcto e incorrecto.

y Confiar y pedir ayuda a los padres o maestros ante temas de esta índole.
M.C.

sábado, 9 de junio de 2012

El amor ♥ es química y algo más

"Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar: que está borracho y que está enamorado" Antífanes -388- 311 a.

Estudios recientes señalan que los síntomas del amor son el producto de una serie de cambios bioquímicos que se producen en el organismo de los seres humanos. Es decir, sentirse enamorado, sería el resultado de un conjunto de reacciones bioquímicas.

De esta manera suceden dentro de nuestro organismo descargas neuronales (electricidad) y hormonales (sustancias químicas: dopamina y norepinefrina y bajos niveles de serotonina) además de ácidos, gases y olores.

Todo ellos se mezclan creando una revolución interna que convierte lo racional en irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo. Estas reacciones explican buena parte de los signos del enamoramiento.


Algunas de las sustacias responsables del amor: la dopamina, la feniletilamina y la oxitocina.

Todos estos productos químicos son relativamente comunes en el cuerpo humano, sin embargo, entran en acción en forma conjunta en las etapas de conquista.

Helen Fisher, antropóloga de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, se basa en sus experimentos de imagen cerebral (resonancia magnética funcional) y en el resto de la evidencia disponible para defender una definición tripartita del amor.

1- el impulso sexual indiscriminado, una fuerza autónoma que desata la búsqueda de pareja en cualquier acepción del término

2- la atracción sexual selectiva

3- el cariño, el lazo afectivo de larga duración que sostiene a las parejas más allá de la pasión.

Al principio, los altos niveles de dopamina y norepinefrina en combinación con bajos niveles de serotonina, tendrían por efecto la sensación de "perder la cabeza por alguien", es decir, ser poseídos por una fuerte atracción e involucramiento emocional con otro, y la testosterona haría lo suyo con el deseo sexual.

En tanto, en una segunda etapa, un tanto más calmada, entrarían en acción mayores niveles de oxitocina y vasopresina.

El cerebro de una persona enamorada contiene grandes cantidades de feniletilamina, siendo la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos todos cuando nos enamoramos.
Al inundarse el cerebro de feniletilamina, este responde mediante la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), de norepinefrina, y de oxitocina (que además de estimular las contracciones uterinas para el parto y producir la leche materna, parece ser un mensajero químico del deseo sexual), y el comienzo de la acción de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales.

El amor, es mucho más que sólo romanticismo ♥


R.C.