sábado, 29 de septiembre de 2012

La independencia en los estudios



¿Por qué hay alumnos que no necesitan de la ayuda cotidiana de los padres respecto a sus tareas y otros, por el contrario, dependen fuertemente de la presencia y ayuda de sus progenitores?

En principio es necesario analizar y comprender la naturaleza del problema, porque no todas las situaciones de dificultad de los estudiantes son iguales.

Cuanto antes mejor

Será necesario detectar cuantos antes el estilo de comportamiento de nuestros hijos para no crear ni perpetuar un mal hábito de estudio.


Alguna razones:

- muchos papás sienten la necesidad de ayudar a sus hijos en el estudio porque no confían en sus propios hijos
- perciben que sus hijos no saben cómo estudiar
- ven que no tienen una actitud positiva o predisposición necesaria para los estudios
- por una costumbre que se arrastra incluso de generación en generación
- no detectan la causa de una posible dificultad o desinterés o en el estudio


Sugerimos:
  • Dialogar con los hijos sobre la finalidad del estudio en sus vidas
  • Proveerles de un lugar adecuado para el estudio
  • Hacerles entender que la responsabilidad sobre sus estudios recae en ellos básicamente
  • Los padres son supervisores y orientadores, pero no quienes terminen estudiando por ellos
  • Pedir ayuda cuando no podemos ayudarlos en algún tema
  • Participar solo lo necesario
  • Mostrar interés hacia su presente y futuro
  • Por último: Confiar en ellos para que desarrollen su autonomía

R.C.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El poder de los pensamientos

“La mente es su propio lugar y en si misma puede hacer un cielo del infierno, y un infierno del cielo.” John Milton


 
Los pensamientos tienen un poder sobre nuestra mente que muchas veces no los tomamos en cuenta. Constituyen poderosos imanes que tiene una gran fuerza de atracción.

 La calidad de los mismos determina nuestra salud física, mental, espiritual y también afecta nuestras relaciones y en general nuestra vida.  Todos nuestros pensamientos generan sentimientos que provocan comportamientos.

Constantemente estamos generando pensamientos y dentro de ellos algunos son positivos, otros no tanto y otros son hasta peligrosos.

A veces estamos incluso atados a determinados pensamientos, como lastres que no dejan de dar vueltas en la cabeza. 
No es inusual escuchar en la consulta frases como: "no me puedo sacar ese pensamiento de la cabeza", "solo cuando duermo dejo de pensar en ello".
Esto implica que la persona no esta usando su capacidad de análisis y reflexión de manera profunda sobre aquello que le sucede.

Pongamos atención en lo que pensamos y veamos cuánto poder y cabida le estamos dando a alguno de ellos y hasta qué punto nos es beneficioso o todo lo contario.

Una formula para contrarrestar pensamientos negativos o dominantes es estar atentos a ellos y de inmediato sustituirlos por otros positivos, más agradables,  que le resten la atención y disminuyan su poder.  Con esto estamos ejerciendo el control sobre los mismos y no dejamos que ellos nos controlen

No solo somos lo que comemos sino también lo que pensamos. No se puede pensar de forma negativa y vivir de forma positiva.


Tomemos en cuenta lo siguiente:
  • Identifiquemos nuestros pensamientos
  • Reemplacemos aquellos que no merescan importancia
  • Atraigamos los positivos
  • Concentremonos en soluciones
  • Si es inmanejable, conversemos con alguien, de preferencia un psicoterapeuta
  • Relajarnos, distraernos para "ventilarnos" mentalmente
  • Durante el proceso, ser tolerantes con uno mismo (paciencia)
    R.C.