viernes, 20 de junio de 2014

Intervención en problema de parejas


Marc Chagal  "El paseo" 1917

Las crisis son oportunidades 

Toda terapia  es una posibilidad, una gran oportunidad de cambio para las personas que se encuentran en una situación de crisis en una relación.

Nuestro trabajo con parejas a través de objetivos sustentados en  programas de estrategias efectivas de acuerdo a cada caso, se ve reforzada por una serie de VALORES que tratamos de compartir con las personas, considerando la motivación y el propio esfuerzo que  hacen al venir a la terapia y resulte finalmente un momento significativo para ambos. 

En sí mismo el conflicto no es una excepción a nuestras vidas y se debería evitar llegar a  situaciones desbordantes que precipiten decisiones a veces radicales que afecten de raíz la relación, sin posibilidad de recuperación.  El conflicto tiene un valor en tanto es esa posibilidad de conocernos  mejor, promoviendo la EXPRESIÓN ESPONTÁNEA de ambas partes, de forma pacífica y alturada.

Resolver un conflicto puede estar en manos de la propia pareja, enfatizando la colaboración, y cooperación, donde se comparten tareas y responsabilidades y los terapeutas damos nuestro apoyo sustentándonos en alguna estrategia y  plan de acción, para evitar en muchos casos la tendencia de las personas a buscar a alguien más (por lo general los hijos, un pariente cercano, los amigos,  etc.) que les maneje el conflicto en vez de ser ellos mismos.

Importancia del espacio terapéutico
La misma sesión terapéutica sirve como ese espacio donde la libre expresión basada en el respeto, hace posible  reconocer y tolerar las diferencias, donde sobresalga una escucha activa entre ambos, con posibilidad de diálogo, donde cada uno sea escuchado y escuche al otro en igualdad de ventajas.
Nuestro papel justamente es el de viabilizar la comunicación, abriendo los canales donde se vaya imponiendo la tolerancia y el respeto mutuo.

Pregunta clave 
Al final de la primera sesión, planteamos una necesaria e importante pregunta a la pareja: "¿Usted actualmente se siente más  cercano/a a una separación o a una reconciliación?"

Porque la terapia no necesariamente es para unir, también puede ayudar a una separación saludable.

R.C.

viernes, 13 de junio de 2014

PENSAMIENTOS INTRUSOS

“En la serenidad emerge lo maravilloso,
en la luz se olvida todo afán.”
Mò zhào míng
Eliminar los pensamientos indeseados que incluso pueden llegar a generar ansiedad es posible y no resulta tan difícil como se podría pensar, en realidad basta un poco de entrenamiento. 

La idea es poner mucha intención y más voluntad de lo que se cree para detener los pensamientos intrusos. 
Un punto práctico es dejar de conversar con nosotros mismos respecto a esos pensamientos que nos incomodan.  Es necesario aprender a dejar de tener un dialogo interno a través  de interminables preguntas (a veces innecesarias), respuestas reelaboradas y cuestionamientos.
Más bien en determinado momento es importante hacer una REFLEXIÓN acerca de lo que se piensa e ir deteniendo ese diálogo interior.
Imaginar que nuestro pensamiento es otra persona que nos está buscando, que está tratando de capturar nuestra atención, entonces es momento de no ceder, poner un ALTO.

Estos pensamientos rondan nuestra cabeza con peculiar incidencia y por lo general están centrados en el pasado o el futuro, pero es menos frecuente que nos obsesionamos con algo que está ocurriendo en el presente. Entonces es adecuado focalizarnos en el PRESENTE, el aquí, el ahora.  
Indudablemente no es una tarea sencilla, pero al ser conscientes de lo que nos sucede, es que debemos actuar sobre los mismos.

Podemos también  concentrarnos en nuestros SENTIDOS, dándoles mas atención,  por ejemplo disfrutar de un baño al sentir el agua correr por nuestra piel; escuchar música relajante; disponernos cómodamente a leer un libro o tomar un café; etc.

El aburrimiento a veces predispone a la presencia de éstos pensamientos, se trata entonces de ocuparnos en algo motivante.

AUTOCONTROL: Primero buscar el origen de estos pensamientos a través del autoconocimiento, ser observadores de nosotros mismos y segundo es ir desechando aquello que  carece de importancia, incluso que no es verdadero, tampoco útil y menos necesario. 

Poco a poco lograremos detener éstos pensamientos intrusos  y manejarlos.

R.C.