sábado, 29 de noviembre de 2014

Presencias que se vuelven ausencias






Reinventarnos
Reconstruirnos
Renacer  cada día


Cuando los sentimientos han sido afectados, heridos, ya sea por ausencia o abandono, por sentirse defraudados y desilusionados en lo más intimo de cada uno, es natural, incluso es necesario que los afectos cambien, que se modifiquen.

Es imprescindible empezar en uno mismo la necesaria transformación para poder seguir caminando por la vida.
Es el proceso de volver a nacer o renacer, por una necesidad personal de reconstruir nuestros sentimientos.

Y dependerá de aquello que llevemos en ese proceso, posiblemente se parte con una gran  carga de cólera, ira rencor, odios, penas, sentimientos encontrados.

En el camino lo más sano nos invita a soltar estos lastres que solo nos atascan, nos retrasan, nos amargan la vida.

Es posible que por momentos necesitemos de compañía, de quienes nos ayuden a recorrer los caminos, compañía que nos impulse y aliente a seguir adelante con el mejor talante. 
Pero la mejor compañía indiscutiblemente, somos nosotros mismos. 

Tal vez  más adelante nos transformemos a través de una imagen más humana, equilibrada y realista, incluso podamos dar una interpretación a toda esa situación que nos permita comprender e incluso perdonar, para poder pasar página de la desilusión con una actitud más sanadora. 

R.C.