viernes, 31 de julio de 2015

Procastinación: el arte de la postergación


Retrato de un procastinador:

“No dejes nunca para mañana lo que puedas hacer pasado mañana.” Mark Twain

La PROCASTINACIÓN tiene que ver con una actitud conciente, como dejar para otro día lo que puedes hacer en ese momento,  aplazando sistemáticamente la ejecución de las cosas, sobre todo si nos resultan desagradables o incomodas.
Se asocia a veces como un síntoma relacionado a la depresión, donde hay sentimientos de ineficiencia, una sensación de vivir desorganizadamente.

Hay ejemplos diversos como aquellas acciones cotidianas y rutinarias como la limpieza
de la casa, comprar el pan, sacar la basura, etc.

Observamos la procastinación cuando:
  • Se alarga la solución de problemas personales como: no terminar con una relación afectiva, comer en exceso, mantenerse en un trabajo que no nos agrada.
  • Postergar actividades de distracción o relax en los tiempos libres como ir al cine, distraerse con los hijos,  participar de la vida social, dejar que los libros de lectura se acumulen, matricularse en el gimnasio y acudir pocas veces o abandonarlo
  • Retrasar la decisión de mejorar el campo laboral y profesional al no perfeccionarse, no buscar otras oportunidades laborales, no cumplir las metas planteadas.
Se explica esta conducta en personas con baja tolerancia y baja autoestima donde  se duda o no se confía en las propias habilidades.

Sobre la base del reconocimiento de una habilidad ineficiente, se posterga la ejecución de una actividad, por ejemplo:
"yo me demoro mucho en vestirme y arreglarme, mejor vayan ustedes a la fiesta" o "tengo tantas ideas en la mente, que no sé por dónde empezar, mejor en otro momento lo hago".  Incluso puede que no se ajuste exactamente la afirmación a la realidad, y constituirse nuestro pensamiento sobre la base de una idea irracional 

La procastinación sucede también cuando nos ponemos muy sensibles ya sea a factores externos como el ruido de la calle, el tráfico, el grito de los niños (bulla), discusiones con hijos, etc. Podemos incluso magnificar nuestros sentimientos y buscar suavizarlos o bajar la tensión. ¿Y de qué manera? evitando y dejando para otro momento hacer las cosas que tenía y podía hacerlas en ese momento como no llevando los zapatos a la renovadora para algún arreglo, justificando por ejemplo que hay mucho trafico en la calle o que hace frío.


¿Cómo vencer la procastinación?

* Establece metas y objetivos de ser posible por escrito, con plazos razonables para ser cumplidos. Por ejemplo si debo entregar un informe antes de la quincena, colocar una fecha adecuada en la que no llegue a niveles de tensión.

* Comunica o haz público aquella meta que te has propuesto y cuál es el tiempo limite que te has impuesto, de este modo ejercerás una "presión" sobre ti  mismo que te impulsará a quedar bien sobre todo contigo.

* Dar el primer paso que es el que más cuesta, pero ese impulso hará que rompas con el obstáculo inicial de postergar.

* Emplea las emociones, tanto negativas donde puedes visualizarte en medio de la postergación y todo lo que puedes experimentar (consecuencias). Lo mismo imaginate los beneficios de hacer las cosas sin aplazarlas, el disfrute que conseguirás cuando lo logres, la felicidad añadida.

* Automotivate para vencer la procastinación y premiate cuando logres vencerla. Piensa en lo bueno que se viene cuando se hacen las cosas en su tiempo. Alégrate.

* Usa la creatividad para hacer las cosas, no todas se hacen de la misma manera. Por ejemplo si te resulta aburrido estudiar el curso de Historia, usa técnicas como los organizadores gráficos visuales: mapas conceptuales, resúmenes, esquemas, etc.  O en la cocina diaria, emplea nuevas formas de preparar tus comidas, ensaya y no te inhibas. Arriesga.

* Se tolerante contigo mismo,  no se puede pensar que todo lo que hagamos tiene que salir perfecto, ello solo hará que evitemos incluso empezar a hacer las cosas.

* Organizate y considera tu nivel de energía para rendir en el día, ya que el cansancio o estar con "las pilas bajas" puede influir en contra nuestra.

* Puedo incluir algunas afirmaciones que me ayuden a llevar a cabo acciones postergadas como:
   "Quiero empezar y terminar lo que me proponga"
   "Mis decisiones son firmes y posibles de lograr"
   "Soy perseverante y consecuente con mis objetivos"
   "Me sentiré mejor con lo cumplido"
   "Vamos, empecemos el cambio"

Ps. Rocxana Croce P.