lunes, 17 de octubre de 2016

EXCESOS



Nuestras acciones hablan sobre nosotros tanto como nosotros sobre ellas.  Eliot George.

Nuestro estilo de vida está influenciado por nuestras conductas y el desarrollo de patrones de conducta que muchas veces resulta de un mayor nivel de estrés en relación por ejemplo al trabajo (workaholics), al uso del internet o de las redes sociales, al consumo exagerado del cigarro, del alcohol, el descontrol en el consumo de calorías y grasas saturadas, también la falta de ejercicio físico, el aislamiento social o falta de actividades relacionadas con el descanso o relajación.



Evidentemente que el exceso de una conducta conlleva al déficit de otra y por supuesto al desgaste físico y emocional de que algo hecho con mucha frecuencia puede perder hasta su cualidad de placentero.


Una forma de empezar a tratar los casos de estrés exagerado o crónico, es identificar y registrar los pensamientos y creencias que tiene el paciente respecto a determinada actividad en exceso y ver formas de afrontamiento al mismo.


El objetivo radica en modificar con REESTRUCTURACIÓN COGNITIVA las ideas erróneas, buscando generar pensamientos alternativos más funcionales que favorezcan respuestas más eficaces y saludables, todo lo cual reduce el nivel de estrés.


Estudios científicos demuestran que las enfermedades del sistema inmune están muy relacionadas al estilo de vida. Pero a su vez, éste es un factor modificable porque permite que las personas aprendamos maneras saludables de vivir y esto reporte en una buena salud física y psíquica.

Además intervienen los factores ambientales, un buen nivel de soporte social, adecuada alimentación y practica de algún deporte o actividad física, con un descanso nocturno mínimo de ocho horas, con programas de relajación y técnicas para reducir la ansiedad, disminuyendo los excesos en todo sentido y más bien buscar puntos medios, equilibrios, tratando de mantener un balance en las diferentes áreas de la vida, para estar más sanos y óptimos.

Porque todo en exceso afecta y trae consecuencias negativas.

Rocxana Croce P.

viernes, 7 de octubre de 2016

P A C I E N C I A


EL ARTE DE SABER ESPERAR

Las cosas no siempre suceden a la velocidad que nos gustaría. No podemos siempre acelerar las situaciones y obtener los resultados que queramos; esto sería vivir presionarnos, con tensión y finalmente invadidos por el estrés.

Tener paciencia es aceptar el hecho de que el tiempo avanza a la velocidad del tiempo y no a la de nuestras expectativas. No podemos controlar todo lo que nos sucede.

El sabio rey Salomón escribió: "El que corre más rápido no siempre gana la carrera; el ejército más poderoso no siempre gana la batalla; el más sabio no siempre consigue dejar de ser pobre; el más astuto no siempre consigue hacerse rico y una persona educada no siempre recibe la recompensa que merece. Todos tienen sus buenos y malos tiempos. Nadie sabe qué le irá a pasar".

Es necesario proveernos de paciencia sobre todo frente a las circunstancias que no se pueden controlar o no está en nuestras manos.

Entonces ¿qué hacer?

Bajemos el ritmo, centrémonos en el presente, pensemos en qué factores sí podemos controlar, seamos creativos para encontrar alternativas y sino no hay más que hacer, hay que esperar con serenidad, con actitud positiva, finalmente es proveernos de paciencia.
Porque nada dura para siempre.
Dejemos de cultivar la impaciencia.

   
Rocxana Croce P.